El Arte de la Fotografía: Manuel Álvarez Bravo y una Reflexión

A propósito del posteo anterior, quiero presentarles una serie de fotógrafos destacados que contituyen parte de la historia de la fotografía. A modo de ejemplo, Manuel Álvarez Bravo (1902-2002) fue un destacado fotógrafo mexicano, nacido y criado en Ciudad de México. Su primera exposición sistemática a la creatividad artística data de su experiencia temprana como estudiante de arte en la Academia de San Carlos. Sin embargo, luego se dedicó a la fotografía como un entusiasta autodidacta y se convirtió en uno de los fotógrafos artísticos de mayor envergadura histórica.  Este último punto es muy importante, a mi juicio.

Todos quienes deseen dedicarse a esta forma de creatividad pueden, desde luego, hacerlo sin la necesidad de recurrir a cursos o escuelas costosos. Existen sendos vídeos, libros y recursos para aprender, sin mayor apuro, a manejar este medio de comunicación visual.  Un aspecto del aprendizaje es lo técnico y trata de cómo funcionan las cámaras digitales y sus controles. Esto no tiene mayor ciencia, a decir verdad, aunque es importante para que sus imágenes sean bien logradas precisamente desde lo técnico.

Otro aspecto guarda relación con la dimensión artística de la fotografía. Esto ya es un terreno distinto y amplio. Cada fotógrafo adquiere un estilo propio y una manera de componer sus imágenes. Las posibilidades son infinitas. Hay quienes tienen una propensión por la fotografía abstracta, o por los paisajes, o por los animales, o por los retratos y esto suma y sigue en sus múltiples variaciones y manifestaciones. Un buen método inicial puede ser encontrar inspiración a partir de fotógrafos establecidos e incluso emulando su estilo. Lean sobre ellos, vean con cuidado sus imágenes y, en el camino, podrán elaborar un estilo propio. Fue precisamente lo que hice de adolescente con los bodegones de Edward Weston. Emulé sus tomas de pimientos verdes en blanco y negro. Si bien estaba copiando descaradamente un aspecto de su estilo fotográfico, también es cierto que sirvió para comenzar a aprender a componer y a vivir la experiencia que es la fotografía, y eso tiene mucho valor.

Me imagino que, en este sentido, el agudo ojo estético de Bravo, a su vez, fue al menos influido por su estudio del arte, lo cual me parece una estupenda forma de adquirir una perpectiva sobre el arte y la belleza aparte de proporcionar fuentes clásicas para comprendar determinados principios de la composición que, en todo caso, y como con el arte moderno o contemporáneo, se pueden, con justicia, romper. Se trata, en último término, de encontrar fuentes de inspiración para luego desarrollar un mirada, un punto de vista y un arte propio. Llene su vida, señor lector, con el amor por el arte porque ello abrirá el camino para amar más su entorno y a las personas que lo rodean.

Por mientras, lo dejo con un vídeo sobre la obra de Manuel Álvarez Bravo.

Luigi.

El Arte de la Fotografía

 

Foto de Jonas Rask Photography https://jonasraskphotography.com

Esta entrada no es para todos; sólo para aquellos que encuentran que, en su vida diaria, hace falta un cierto grado de estética de corte artístico o creativo. La creatividad en el mundo contemporáneo se trunca con los ajetreos y requerimientos infinitos propios de la sociedad contemporánea. No deseo entrar en un discurso sociológico sobre los pesares de la vida en el mundo moderno. No lo haré. Pero abordo esto porque, como muchos ya saben o, al menos, sienten, no sólo del trabajo vive el hombre (o la mujer).  El arte y la belleza, a juicio de este terco bloguero de paupérrima dedicación parcial y de escasa paciencia para teclear, son parte constitutivo del ser humano. Háblese de la literatura o de las artes visuales o manuales, el arte y la creatividad aportan algo diferente a la vida diaria. Ofrecen un momento de reflexión, introspección, exploración en aquella búsqueda natural que se tiene por la belleza. Aristóteles lo entendió a su propia manera: el arte es la realización externa de una “idea verdadera”

Cenicero de Luigi.

que se funda en aquel amor natural por la imitación que caracteriza a los seres humanos. Pero, es más, el arte idealiza la naturaleza y sirve de medio para completar sus “deficiencias”. Busca abrazar una forma ideal en los fenómenos individuales. No intentaremos desenredar las aseveraciones aristotélicas aquí. Sólo basta decir que la actividades creativas cumplen una necesidad inherente a muchos que caminan sobre los senderos de esta tierra.

Luigi sacándole una foto a la dueña de este blog en una exposición de fotografía en Barcelona.

Para Luigi, que encuentra este tipo de afirmaciones tan halagüeño, también es una indicación de estilo. Entrega al ser una dimensión extra que es indicación de cultura y buena formación. Dicho de otra forma, completa al individuo por cuanto entrega a su personalidad un mayor relieve como las olas que azotan y mojan las arenas de las playas, o como cuando las nubes aparecen repentinamente para cruzar un cielo azul.  Se celebrará a aquella persona que desee, en su tiempo libre, dedicarse al arte, en sus variadas manifestaciones, o la música. Pero estas actividades requieren de un esfuerzo mayor y dedicación en el tiempo para ser enteramente satisfactorias.

Il tramonto (la puesta de sol)

Así, Luigi señala una veta distinta y más fácil: el arte de la fotografía. Aquí tampoco es cuestión de debatir si la fotografía constituye arte o no. Mucha controversia hay ya sobre este punto. Sin embargo, la fotografía ofrece una manera de exteriorizar las inquietudes visuales, emociones internas, y aquella inclinación natural por la creatividad, la estética y la belleza. Sé que algunos dirán que esto es un fastidio y que no les gusta ningún tipo de arte que vaya más allá de estar sentado en el sillón después de la jornada, junto a una bolsa de patatas y cerveza, haciendo zapping frente a la luz azul del televisor que más a la moda esté. Si Ud es uno de esos, pues bien, disfrútelo al máximo. No hay problema.

Retrato de la chica de nuestro blog <3

De adolescente, aprendí del arte fotográfico a la manera antigua, con una cámara reflex que usaba rollos de películas. Me dediqué a revelar fotos dentro de la oscuridad del armario. Luego, dejaba que se secaran los negativos. Enseguida, alquilaba una cámara oscura con ampliadoras y papel fotográfico para comenzar a crear y experimentar con las imágenes sacadas con tanto gusto. Ahora, con la tecnología moderna, todo esto es mucho más fácil: cosa de llevar la tarjeta de memoria ubicada en la cámara e insertarla en el computador para comenzar a editar imágenes sacadas hace poco rato. Fue y es una actividad que me saca de lo que es, a veces, una pesada cotidianidad. Ahora creo imágenes tanto de las cosas como de las personas que valoro y amo. Ello me completa y me hace feliz.

Detalle de la Iglesia de la Sagrada Familia, Barcelona

Invito a que se contemple esta posibilidad de ser artista fotográfico aficionado. En una de esas, le encantará tanto que tal vez se convierta paulatinamente en profesión.

Por ahora los dejo con dos links a vídeos. El primero habla de la fotografía como obra de arte. El segundo, en el que aparece un fotógrafo mexicano, versa sobre los cinco impedimentos a la creatividad en ese medio.

Cualquier duda o si requieren de consejos, ya saben. Dejen un comentario aquí en Lo Estilo de Luigi.