El Arte de la Fotografía: Thorsten von Overgaard

Entre el estar colocando notas a los exámenes de mis alumnos de filosofía política y de relaciones internacionales (y además dedicándome a los preparativos propios para mi viaje a Sicilia), di con un video/documental corto hecho por el fotógrafo danés, Thorsten von Overgaard. Es un fotógrafo cuyo arte he ido admirando cada vez más con el tiempo.

Overgaard entrega muchos tips en sus videos aparte de articular con cierta elegancia y finura su visión del arte de la fotografía. Esa visión es la que me conmueve porque enseña que todos pueden adentrarse a ese maravilloso mundo e ir produciendo su propia estética generada individualmente. Se lo recomiendo, de verdad. El video, titulado A Life with Leica (“Una vida con Leica”), está premunido de una bella imaginería acompañado de su visión del mundo fotográfico.  Básicamente, es un vídeo en el que él habla desde un café en Roma. Se lo ve luego con su taza de espresso, una cámara sobre la mesa, y tomas de él escribiendo con una estilográfica MontBlanc en una libreta (detalles que Luigi le encantan). Luego hay tomas de la gente caminando y haciendo cosas en aquellas calles romanas. Dicho de paso sea, yo cambiaría mi trabajo por uno así. es mi fantasía.

La producción incluye una introducción de dos minutos en la que presenta el documental (y luego son casi nueve minutos del documental mismo que, a su vez, embelesa los sentidos con el acompañamiento de la música).

Nota técnica: Si puedes, intenta verlo cambiando los ajustes de visualización a 1080p. Y como está filmado en inglés, habrá que ir al ícono de engranaje ubicado en la parte inferior derecha de la pantalla para escoger el castellano en subitítulos (generados automáticamente).

Incluyo aquí también un enlace a su página web que ofrece una serie de cosas interesantes: http://www.overgaard.dk/thorsten-overgaard-photography-lounge.html

Como siempre,

Luigi

Tips Fotográficos de Luigi: Fotos de Baja Saturación

Crear imágenes con una cámara es una tarea casi siempre entretenida aunque algunos profesionales argumentan lo contrario. Y supongo, que en el caso de ellos que son contratados para sacar fotos de productos o de un matrimonio, puede ser verdad. El arte se convierte sencillamente en una forma de generar ingresos. Entonces ya deja de ser arte. Pero, bueno, me desvío.

Arriba veréis una muestra de lo que Luigi ve desde ese lugar en el que vive. Noten la saturación de colores: azules y naranjos intensos. Pues, la foto está más o menos bien lograda y a algunos les llamará la atención.

Pero aprendamos una forma distinta de representar el color. Se trata de una alternativa que da resultados algo distintos. Con tu editor de fotos puedes bajar la saturación de los colores que redundará en la creación de un ambiente distinto en tu fotografía. Si usas un smartphone, puedes usar apps como Snapseed para bajar el nivel de saturación de colores en las fotos. Si usas un editor de fotos como Photoshop u otro, tendrás que investigar cómo se hace, pero generalmente es un asunto fácil. Aquí sólo he querido mostrar los resultados sin entrar en los pormenores de cada app para lograr dicho efecto. Compara la foto de arriba con la siguiente:

He aquí un ejemplo más:

Ciertamente, el efecto resulta gratamente interesante. Y se aprende que no hay sólo fotos en colores o blanco y negro, sino que existe una opción intermedia que incluye ambos extremos. Experimenta con tus propias creaciones para ver qué resultados da en tu propia experiencia visual.

Un pequeño tip de…

Luigi

El Arte de la Fotografía: Man Ray

 

A Man Ray —Emmanuel Radnitzky— (1890-1976) se lo conoce como artista visual norteamericano que, sin embargo, desarrolló la mayor parte de su carrera en Francia. Contribuyó informalmente, asimismo, a los movimientos surrealista y dadaista. Su obra se produjo recurriendo a distintos géneros toda vez que se consideró a sí mismo como pintor principalmente. Llama la atención nuevamente –y esto lo he dicho antes–que unos cuántos fotógrafos que se perfilaron como tales en el siglo XX habían sido también pintores. Evidentemente se encontraron en un momento del desarrollo tecnológico que les permitió conocer este aparato –la cámara fotográfica — y habrán indagado en sus posibilidades como instrumento para el arte.

De todos modos, a Man Ray se lo conoció por su fotografía en el mundo de la moda y como fotógrafo retratista. Por otra parte, se destacó también por sus “fotogramas” que él llamaba “rayógrafos” en alusión a sí mismo. Recuerdo que en mis primeras incursiones en la fotografía allá por los años setenta, que era un mundo lleno de pensadores, poetas, pintores y artistas de variada cabaña a mi rededor, tuve algún libro de él, o tal vez me lo prestaron. Me parecía enteramente novedoso su estilo y en cierto sentido una fuente de inspiración.

Los dejo con un pequeño vídeo que entra más en la materia sobre este curioso artista y fotógrafo.

Luigi

El Arte de la Fotografía: Ansel Adams

He aquí uno de los fotógrafos más interesantes del mundo. Ansel Adams nació en 1902 en San Francisco, California. Ganó su merecida fama con imágenes en blanco y negro que capturaron la naturaleza estadounidense. Sobresalen aquí aquéllas creadas en el Parque Yosemite en California. Ciertamente, sus fotos fueron creadas con aquellas cámaras antiguas (aún existen) que usaban negativos de 8 x 10 pulgadas u otros formatos grandes.

Un efecto de utilizar un negativo de semejante tamaño es la extraordinaria nitidez y calidad de las fotografías. Realmente fuera de serie. De una belleza casi escalofriante, representan uno de los mejores usos de luz que jamás se haya visto. Y a propósito de lo anterior, Adams fue quién ideó y elaboró el llamado sistema de zonas que fue un intento por establecer una correcta relación entre la fotografía final y la percepción visual de la imágen en todas sus tonalidades. Me correspondió, cuando joven imberbe,  aprender esta técnica de fotografía cuando cursaba algunos estudios de fotografía en la universidad en California. Ya se me ha olvidado todo. Los dejo con una galería de fotos de Adams y un documental en castellano para que puedan entender y disfrutar la obra de este magnífico fotógrafo.

Saluti!

Luigi

Il Tramonto in Foto

Mi puesta de sol hoy mismo.

En castellano, la puesta de sol. En inglés, the sunset. En italiano, il tramonto. En cualquiera que sea el idioma, las puestas de sol son maravillosas y me gustan las que se forman en la ciudad en la que he vivido ya diez años. Pero no sólo son maravillosas visualmente, sino además porque ofrecen oportunidades que, como siempre dice Luigi, dan estilo a tu vida. Recogí así unas observaciones del Huffington Post cuyo artículo sobre estos eventos naturales nos enseña varias cuestiones de importancia. Nos argumenta que debemos tomar el tiempo para observar las puestas de sol por al menos siete razones.

1. Se ralentiza el tiempo. En una sociedad en la que siempre se lleva prisa, la puesta de sol te calma y te hace reflexionar abriendo la oportunidad para ponderar distintas cosas. Yo lo tomo como un momento posibilita la meditación al margen de hacerte pensar en la maravilla diara que despliega la naturaleza frente a nuestros ojos.

2. y 3. No tarda mucho y además te obliga a salir afuera. Aunque tengas que volver a la oficina, dice el artículo, tómate unos veinte minutos para respirar el aire fresco para recibir una nueva sensación de vitalidad. La idea es re-establecer una conexión con la naturaleza desde tu alma para refrescarte psicológicamente.

4. Puedes hacer “multitasking” de una forma saludable. Puedes ver la puesta de sol de varias formas: mientras corres, caminas, o andas en bicicleta o simplemente te detienes a observarla. Los beneficios mentales de los tres primeros son bien conocidos; después de todo, se ha demostrado que el ejercicio alivia los síntomas de depresión, ansiedad y estrés, pero simplemente sentarse y observar el atardecer también te da un impulso de salud: la oportunidad de practicar la atención plena.

Mindfulness, o la auto-conciencia, de acuerdo con un estudio de Perspectives on Psychological Science, es ” tener conciencia sin prejuzgar las experiencias del momento presente” y se ha demostrado que tiene beneficios psicológicos y físicos significativos, incluida la reducción del estrés y un mejor funcionamiento cognitivo. ¿Qué mejor manera de practicar el darse cuenta del momento presente que mirando el paso literal del tiempo cuando el sol se hunde debajo del horizonte?

Afortunado de poder presenciar muchas puestas de sol desde la habitación.

5. Te obliga a dejar tu teléfono móvil (al menos por unos minutos). Frecuentemente es el caso que reservamos las vacaciones o los viajes para capturar las puestas de sol como si fuese luego importante recordar esos momentos a través de la pantalla. La idea es experimentar este evento natural con frecuencia y sin la tecnología que invade cada rincón de nuestras vidas.

6. Te ayudará a valorar los regalos de la vida. De alguna manera, una puesta de sol, con toda su belleza, nos permite estar agradecidos de aquellas cosas que son parte de nuestras vidas. Esa actitud, según algunos, nos permite sentirnos mejor y estar más contentos en general. Inclusive, se dice que ello nos permite dormir mejor y adquirir mayor paciencia frente a las cosas de la vida.

7. Te inspirará. Hay una razón por la que las puestas de sol son intemporales y y objeto de devoción de poetas, escritores y románticos: son inspiradoras. Mahatma Gandhi observó este poder cuando dijo: “Cuando admiro las maravillas de un atardecer o la belleza de la luna, mi alma se expande en la adoración del creador”.

Hay algo intrínsecamente poderoso y espiritual en las puestas de sol, y podemos beneficiarnos al incorporar tales experiencias en un ritual regular. En el artículo, “Los beneficios psicológicos y físicos de las prácticas espirituales / religiosas”, Ellen L. Idler, Ph.D., profesora de sociología en la Universidad de Emory, señala: “Las experiencias espirituales y religiosas trascendentes tienen un efecto restaurador, curativo y positivo”. , especialmente si están “incorporadas”, por así decirlo, a los ciclos de vida diarios, semanales, estacionales y anuales de una persona “.

Otra puesta de sol capturada desde casa.

Según ve las cosas Luigi, de las cosas más importantes que menciona el Huffington Post (artículo original en inglés), me parece bueno subrayar dejar la tecnología por algunos instantes en nuestro quehacer diario. Nos aleja de nuestro ser más profundo  y en lugar de entregar paz, nos mantiene en un perpetuo estado de agitación sin poder valorar las cosas que hay a nuestro alrededor, siendo una de ellas las puestas de sol. Veréis cómo la gente camina por las calles, transita por trenes y autobuses, con la cabeza gacha mirando una pantalla que no hace más que desconectarnos de nosotros mismos y de las otras personas que nos acompañan en nuestro cotidianidad. Eso no es tener estilo.

Así, el otro punto muy rescatable es la idea de re-conectarnos con la naturaleza y (esto lo agrego yo) reconectarnos con nosotros mismos entendiendo (que es maravilloso reconocerlo) que todos los elementos que constituyen nuestro cuerpo alguna vez estuvieron dentro del sol mismo (no explicaré la ciencia de ello aquí). Pero si es así, entonces, de alguna manera el sol es nuestro padre eterno. De tal suerte que, y con mucho estilo, es acaso necesario ver el sol en nuestro interior para saber de qué se trata la vida y hacernos las preguntas cuyas respuestas están siempre en los movimientos propios de la naturaleza.

Ciao tutti,

Luigi

PD Los dejo con un poco de música chill-out para que vean la puesta de sol con algo de música cool.

El Arte de la Fotografía: Manuel Álvarez Bravo y una Reflexión

A propósito del posteo anterior, quiero presentarles una serie de fotógrafos destacados que contituyen parte de la historia de la fotografía. A modo de ejemplo, Manuel Álvarez Bravo (1902-2002) fue un destacado fotógrafo mexicano, nacido y criado en Ciudad de México. Su primera exposición sistemática a la creatividad artística data de su experiencia temprana como estudiante de arte en la Academia de San Carlos. Sin embargo, luego se dedicó a la fotografía como un entusiasta autodidacta y se convirtió en uno de los fotógrafos artísticos de mayor envergadura histórica.  Este último punto es muy importante, a mi juicio.

Todos quienes deseen dedicarse a esta forma de creatividad pueden, desde luego, hacerlo sin la necesidad de recurrir a cursos o escuelas costosos. Existen sendos vídeos, libros y recursos para aprender, sin mayor apuro, a manejar este medio de comunicación visual.  Un aspecto del aprendizaje es lo técnico y trata de cómo funcionan las cámaras digitales y sus controles. Esto no tiene mayor ciencia, a decir verdad, aunque es importante para que sus imágenes sean bien logradas precisamente desde lo técnico.

Otro aspecto guarda relación con la dimensión artística de la fotografía. Esto ya es un terreno distinto y amplio. Cada fotógrafo adquiere un estilo propio y una manera de componer sus imágenes. Las posibilidades son infinitas. Hay quienes tienen una propensión por la fotografía abstracta, o por los paisajes, o por los animales, o por los retratos y esto suma y sigue en sus múltiples variaciones y manifestaciones. Un buen método inicial puede ser encontrar inspiración a partir de fotógrafos establecidos e incluso emulando su estilo. Lean sobre ellos, vean con cuidado sus imágenes y, en el camino, podrán elaborar un estilo propio. Fue precisamente lo que hice de adolescente con los bodegones de Edward Weston. Emulé sus tomas de pimientos verdes en blanco y negro. Si bien estaba copiando descaradamente un aspecto de su estilo fotográfico, también es cierto que sirvió para comenzar a aprender a componer y a vivir la experiencia que es la fotografía, y eso tiene mucho valor.

Me imagino que, en este sentido, el agudo ojo estético de Bravo, a su vez, fue al menos influido por su estudio del arte, lo cual me parece una estupenda forma de adquirir una perpectiva sobre el arte y la belleza aparte de proporcionar fuentes clásicas para comprendar determinados principios de la composición que, en todo caso, y como con el arte moderno o contemporáneo, se pueden, con justicia, romper. Se trata, en último término, de encontrar fuentes de inspiración para luego desarrollar un mirada, un punto de vista y un arte propio. Llene su vida, señor lector, con el amor por el arte porque ello abrirá el camino para amar más su entorno y a las personas que lo rodean.

Por mientras, lo dejo con un vídeo sobre la obra de Manuel Álvarez Bravo.

Luigi.

El Arte de la Fotografía

 

Foto de Jonas Rask Photography https://jonasraskphotography.com

Esta entrada no es para todos; sólo para aquellos que encuentran que, en su vida diaria, hace falta un cierto grado de estética de corte artístico o creativo. La creatividad en el mundo contemporáneo se trunca con los ajetreos y requerimientos infinitos propios de la sociedad contemporánea. No deseo entrar en un discurso sociológico sobre los pesares de la vida en el mundo moderno. No lo haré. Pero abordo esto porque, como muchos ya saben o, al menos, sienten, no sólo del trabajo vive el hombre (o la mujer).  El arte y la belleza, a juicio de este terco bloguero de paupérrima dedicación parcial y de escasa paciencia para teclear, son parte constitutivo del ser humano. Háblese de la literatura o de las artes visuales o manuales, el arte y la creatividad aportan algo diferente a la vida diaria. Ofrecen un momento de reflexión, introspección, exploración en aquella búsqueda natural que se tiene por la belleza. Aristóteles lo entendió a su propia manera: el arte es la realización externa de una “idea verdadera”

Cenicero de Luigi.

que se funda en aquel amor natural por la imitación que caracteriza a los seres humanos. Pero, es más, el arte idealiza la naturaleza y sirve de medio para completar sus “deficiencias”. Busca abrazar una forma ideal en los fenómenos individuales. No intentaremos desenredar las aseveraciones aristotélicas aquí. Sólo basta decir que la actividades creativas cumplen una necesidad inherente a muchos que caminan sobre los senderos de esta tierra.

Luigi sacándole una foto a la dueña de este blog en una exposición de fotografía en Barcelona.

Para Luigi, que encuentra este tipo de afirmaciones tan halagüeño, también es una indicación de estilo. Entrega al ser una dimensión extra que es indicación de cultura y buena formación. Dicho de otra forma, completa al individuo por cuanto entrega a su personalidad un mayor relieve como las olas que azotan y mojan las arenas de las playas, o como cuando las nubes aparecen repentinamente para cruzar un cielo azul.  Se celebrará a aquella persona que desee, en su tiempo libre, dedicarse al arte, en sus variadas manifestaciones, o la música. Pero estas actividades requieren de un esfuerzo mayor y dedicación en el tiempo para ser enteramente satisfactorias.

Il tramonto (la puesta de sol)

Así, Luigi señala una veta distinta y más fácil: el arte de la fotografía. Aquí tampoco es cuestión de debatir si la fotografía constituye arte o no. Mucha controversia hay ya sobre este punto. Sin embargo, la fotografía ofrece una manera de exteriorizar las inquietudes visuales, emociones internas, y aquella inclinación natural por la creatividad, la estética y la belleza. Sé que algunos dirán que esto es un fastidio y que no les gusta ningún tipo de arte que vaya más allá de estar sentado en el sillón después de la jornada, junto a una bolsa de patatas y cerveza, haciendo zapping frente a la luz azul del televisor que más a la moda esté. Si Ud es uno de esos, pues bien, disfrútelo al máximo. No hay problema.

Retrato de la chica de nuestro blog <3

De adolescente, aprendí del arte fotográfico a la manera antigua, con una cámara reflex que usaba rollos de películas. Me dediqué a revelar fotos dentro de la oscuridad del armario. Luego, dejaba que se secaran los negativos. Enseguida, alquilaba una cámara oscura con ampliadoras y papel fotográfico para comenzar a crear y experimentar con las imágenes sacadas con tanto gusto. Ahora, con la tecnología moderna, todo esto es mucho más fácil: cosa de llevar la tarjeta de memoria ubicada en la cámara e insertarla en el computador para comenzar a editar imágenes sacadas hace poco rato. Fue y es una actividad que me saca de lo que es, a veces, una pesada cotidianidad. Ahora creo imágenes tanto de las cosas como de las personas que valoro y amo. Ello me completa y me hace feliz.

Detalle de la Iglesia de la Sagrada Familia, Barcelona

Invito a que se contemple esta posibilidad de ser artista fotográfico aficionado. En una de esas, le encantará tanto que tal vez se convierta paulatinamente en profesión.

Por ahora los dejo con dos links a vídeos. El primero habla de la fotografía como obra de arte. El segundo, en el que aparece un fotógrafo mexicano, versa sobre los cinco impedimentos a la creatividad en ese medio.

Cualquier duda o si requieren de consejos, ya saben. Dejen un comentario aquí en Lo Estilo de Luigi.