El Existencialismo y el Café

Luigi piensa que parte del estilo es saber cómo dejarse abandonar por los gustos finos del paladar. Hoy es frecuente tomarse un café instantáneo y decir “me tomé un café.” Que se me permita protestar un poco. Aunque respeto enteramente la opción en polvo (y hay razones prácticas, entre otras, por elegir esa opción) un café instantáneo es sombra pálida del verdadero café que es café de grano. En los granos descansan los verdaderos sabores que hacen que el café sea café de verdad. Por eso algunos reclaman y dicen, en cambio, “¡quiero un café-café!Sus variedades, sabores y aromas son múltiples según el lugar geográfico de su cosecha. En Europa y Estados Unidos el café de grano es algo de todos los días. Aquí en Chile ha entrado pero se nota que aún no se ha creado una cultura amplia en torno a esta maravillosa bebida. En otros entornos, el café se entreteje con distintas corrientes culturales.

De gran tradición bohemia y cafetera, los franceses históricamente han articulado mucho de su cotidianidad en torno al café de grano. El Café de Flore fue y sigue siendo un lugar para reunirse y conversar. Tanto es así que el filósofo existencialista, Jean Paul Sartre, y su compañera de vida y escritora, Simone de Beauvoir lo frecuentaban para, entre otras cosas más importantes, beberse el muy mentado brebaje.

Jean Paul Sartre y Simone de Beauvoir.

Pero, bueno si las circunstancias no dan para ir a algún sitio para beberse un café como lo hacen diariamente, por ejemplo, los italianos, españoles y franceses, sí se puede beber un buen café en una cafetera moka (que es de origen italiano) y así darle un poco más de estilo al acto de beberse un café … un buen café que agradará el paladar tuyo y de tus invitados. Las cafeteras moka se encuentran ya en todas partes y son de bajo costo. Los dejo con un vídeo instructivo que enseña como prepararlo para que su hogar esté invadido con su aroma todos los días del año.

Como siempre,

Luigi

Il Tramonto in Foto

Mi puesta de sol hoy mismo.

En castellano, la puesta de sol. En inglés, the sunset. En italiano, il tramonto. En cualquiera que sea el idioma, las puestas de sol son maravillosas y me gustan las que se forman en la ciudad en la que he vivido ya diez años. Pero no sólo son maravillosas visualmente, sino además porque ofrecen oportunidades que, como siempre dice Luigi, dan estilo a tu vida. Recogí así unas observaciones del Huffington Post cuyo artículo sobre estos eventos naturales nos enseña varias cuestiones de importancia. Nos argumenta que debemos tomar el tiempo para observar las puestas de sol por al menos siete razones.

1. Se ralentiza el tiempo. En una sociedad en la que siempre se lleva prisa, la puesta de sol te calma y te hace reflexionar abriendo la oportunidad para ponderar distintas cosas. Yo lo tomo como un momento posibilita la meditación al margen de hacerte pensar en la maravilla diara que despliega la naturaleza frente a nuestros ojos.

2. y 3. No tarda mucho y además te obliga a salir afuera. Aunque tengas que volver a la oficina, dice el artículo, tómate unos veinte minutos para respirar el aire fresco para recibir una nueva sensación de vitalidad. La idea es re-establecer una conexión con la naturaleza desde tu alma para refrescarte psicológicamente.

4. Puedes hacer “multitasking” de una forma saludable. Puedes ver la puesta de sol de varias formas: mientras corres, caminas, o andas en bicicleta o simplemente te detienes a observarla. Los beneficios mentales de los tres primeros son bien conocidos; después de todo, se ha demostrado que el ejercicio alivia los síntomas de depresión, ansiedad y estrés, pero simplemente sentarse y observar el atardecer también te da un impulso de salud: la oportunidad de practicar la atención plena.

Mindfulness, o la auto-conciencia, de acuerdo con un estudio de Perspectives on Psychological Science, es ” tener conciencia sin prejuzgar las experiencias del momento presente” y se ha demostrado que tiene beneficios psicológicos y físicos significativos, incluida la reducción del estrés y un mejor funcionamiento cognitivo. ¿Qué mejor manera de practicar el darse cuenta del momento presente que mirando el paso literal del tiempo cuando el sol se hunde debajo del horizonte?

Afortunado de poder presenciar muchas puestas de sol desde la habitación.

5. Te obliga a dejar tu teléfono móvil (al menos por unos minutos). Frecuentemente es el caso que reservamos las vacaciones o los viajes para capturar las puestas de sol como si fuese luego importante recordar esos momentos a través de la pantalla. La idea es experimentar este evento natural con frecuencia y sin la tecnología que invade cada rincón de nuestras vidas.

6. Te ayudará a valorar los regalos de la vida. De alguna manera, una puesta de sol, con toda su belleza, nos permite estar agradecidos de aquellas cosas que son parte de nuestras vidas. Esa actitud, según algunos, nos permite sentirnos mejor y estar más contentos en general. Inclusive, se dice que ello nos permite dormir mejor y adquirir mayor paciencia frente a las cosas de la vida.

7. Te inspirará. Hay una razón por la que las puestas de sol son intemporales y y objeto de devoción de poetas, escritores y románticos: son inspiradoras. Mahatma Gandhi observó este poder cuando dijo: “Cuando admiro las maravillas de un atardecer o la belleza de la luna, mi alma se expande en la adoración del creador”.

Hay algo intrínsecamente poderoso y espiritual en las puestas de sol, y podemos beneficiarnos al incorporar tales experiencias en un ritual regular. En el artículo, “Los beneficios psicológicos y físicos de las prácticas espirituales / religiosas”, Ellen L. Idler, Ph.D., profesora de sociología en la Universidad de Emory, señala: “Las experiencias espirituales y religiosas trascendentes tienen un efecto restaurador, curativo y positivo”. , especialmente si están “incorporadas”, por así decirlo, a los ciclos de vida diarios, semanales, estacionales y anuales de una persona “.

Otra puesta de sol capturada desde casa.

Según ve las cosas Luigi, de las cosas más importantes que menciona el Huffington Post (artículo original en inglés), me parece bueno subrayar dejar la tecnología por algunos instantes en nuestro quehacer diario. Nos aleja de nuestro ser más profundo  y en lugar de entregar paz, nos mantiene en un perpetuo estado de agitación sin poder valorar las cosas que hay a nuestro alrededor, siendo una de ellas las puestas de sol. Veréis cómo la gente camina por las calles, transita por trenes y autobuses, con la cabeza gacha mirando una pantalla que no hace más que desconectarnos de nosotros mismos y de las otras personas que nos acompañan en nuestro cotidianidad. Eso no es tener estilo.

Así, el otro punto muy rescatable es la idea de re-conectarnos con la naturaleza y (esto lo agrego yo) reconectarnos con nosotros mismos entendiendo (que es maravilloso reconocerlo) que todos los elementos que constituyen nuestro cuerpo alguna vez estuvieron dentro del sol mismo (no explicaré la ciencia de ello aquí). Pero si es así, entonces, de alguna manera el sol es nuestro padre eterno. De tal suerte que, y con mucho estilo, es acaso necesario ver el sol en nuestro interior para saber de qué se trata la vida y hacernos las preguntas cuyas respuestas están siempre en los movimientos propios de la naturaleza.

Ciao tutti,

Luigi

PD Los dejo con un poco de música chill-out para que vean la puesta de sol con algo de música cool.

¿Porqué Viajas?

Te has hecho esta pregunta alguna vez? …viajas porque todos lo hacen, porque está de moda, porque te da estatus, para tener algo de nivel que contar en tus grupos sociales,  para poder publicar en Facebook e Instagram y así todo el mundo se entere que eres una persona con “otras posibilidades en la vida”? …o…simplemente porque te gusta, te hace sentir bien, te conecta con otras realidades, otras culturas y con todo esto sientes que amplías tus horizontes, que creces como ser humano y de paso te transformas en una persona entretenida con muchos cuentos que contar? Sigue leyendo

Una Reflexión más en torno al Estilo y la Música Clásica

Señor lector.

En la web existen sendos artículos sobre la música clásica. Un segmento importante, por no decir enorme, de esas reflexiones giran en torno a los beneficios de escuchar este tipo de música. Ofrezco a continuación y en letra itálica una columna típica que parla sobre esto.  En tal sentido, veréis que vivimos en un mundo de opiniones que reducen el sentido de la música clásica a una función “clínica” en orden a sanar los síntomas negativos del diario vivir en el mundo moderno. Pero creo que Beethoven, Bach, Hayden, entre  otros compositores, no crearon su música para generar esos efectos benéficos. Sus bellas creaciones se dieron en  contextos culturales  en los  que no sólo la música, sino el arte, y la literatura constituyeron una forma de ver e interpretar su mundo desde lo estético. Fueron creadores con estilo. Lean la columna típica. Luego, Luigi hará un breve comentario.

 

LOS SORPRENDENTES BENEFICIOS DE LA MÚSICA CLÁSICA

por Joseph Solomon. Columna original en inglés.

La música clásica se ha considerado durante mucho tiempo como un símbolo de estatus, y a menudo se asocia con los ricos. Tener una orquesta tocando en una reunión o evento era algo que sólo los ricos podían hacer. Avanzando rápidamente hasta nuestros días, esta creencia se ha mantenido más o menos así. Pero con el advenimiento de la tecnología y las plataformas de transmisión de música, es más fácil que nunca acceder a esta música que tradicionalmente se consideraba “exclusiva”.

Ahora que es más accesible para todos, es genial saber que la música clásica ofrece increíbles beneficios para su estado de ánimo, cerebro y rendimiento físico, por nombrar sólo algunos.

A continuación, se detallan algunos de los beneficios de escuchar música clásica:

1. Brain Boost!

Existe algo llamado el “Efecto Mozart”, que hizo que muchas personas creyeran que escuchar música, particularmente música clásica, lo hace a uno más inteligente. Bueno, no es tan sencillo y claro, varios estudios han llegado a conclusiones similares. En un estudio realizado por Chakravarthi Kanduri, Investigador de Biología Computacional de la Universidad de Helsinki, los participantes se dividieron en dos grupos focales. El primero tenía experiencia musical, y el segundo no. Al final, concluyó Kanduri, “escuchar música clásica mejoró la actividad de genes que están principalmente relacionados con la recompensa y el placer, las funciones cognitivas y la función cerebral adecuada”.

2. Propiedades curativas.

La músicoterapia se ha usado en una variedad de campos médicos desde el siglo XIX. Los estudios han demostrado que la música clásica relajante a menudo se toca en unidades médicas de post-anestesia debido a su capacidad para mejorar la comodidad y reducir el dolor. Esto se debe al efecto de la música en el cerebro, por lo que hace que la persona se centre en los sonidos en lugar del dolor físico.

3. Alivio de estrés y cambiador de humor.

Si se siente triste o abrumado, tómese unos momentos de su día para escuchar música clásica. Al igual que sus propiedades curativas, tiene un tremendo efecto sobre el estado de ánimo y el estrés, y se ha demostrado que tiene los mismos efectos fisiológicos que un masaje. ¿Sabes que cuando estás en la discoteca un sábado por la noche, y todo se vuelve demasiado loco y luego encuentras que debes salir de la discoteca para descansar un rato? Bueno, la música clásica tiene el efecto opuesto que esa música fuerte, agresiva y de ritmo pesado ejerce sobre ti. La música de discoteca puede provocar el estrés y la ansiedad, mientras que la música clásica te calma y mejora tu estado de ánimo.

4. Te quedarás dormido en 5 segundos.

Bueno, en realidad no, pero como la música clásica es tan potente para calmar la mente, tu cuerpo la sigue naturalmente y también entra en un estado más relajado. Esto ha demostrado ser extremadamente efectivo con personas que sufren de insomnio y otros trastornos. El sonido de la música clásica, junto con el ruido blanco y los sonidos naturales, son los favoritos de los terapeutas para usar al realizar la terapia del sueño. ¡Sustituye tus pastillas y otras “ayudas” para dormir por algo de música clásica!

5. Empuje físico.

Cuando estás en el gimnasio, y te topas con tu tipo de música favorita para llevarte a la “zona” mientras realizas tus repeticiones. Cuando corres, la música te mantiene activo y te da un pequeño empujón cuando estás a punto de rendirte. Ciertamente necesito mi música cuando estoy corriendo o en el gimnasio y tipos como Austin Roberts están de acuerdo conmigo. Se han realizado estudios que han demostrado una correlación positiva entre el aumento del rendimiento físico y cualquier tipo de música. Para algunos es clásico y para otros, es heavy metal.

La música clásica ya no es música de “alta gama”, sino música que ofrece una asombrosa variedad de beneficios. Creo que con sólo poder dormir mejor y más rápido ya  vale la pena comenzar a escuchar música clásica, pero también ofrece todo lo mencionado anteriormente y algo más.

Comience y termine su día con un poco de Mozart, Bach o Vivaldi y coseche esos beneficios.

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He aquí un común ejemplo de lo que se dice en relación a la función de la música clásica. En una cultura empobrecida por un fetichismo al cuerpo y al placer físico, estas opinones nos alejan del sentido más esencial de la música. Si la música clásica surte estos efectos, pues, está bien pero no es todo. La música clásica, o la música bella en general, tocan algo que no es medible por la ciencia: las emociones humanas y nuestros sentimientos dicho de forma general. La música hace emanar todo aquello que, en un momento dado, guardamos en nuestro interior. Es el caso, también, de la literatura o el arte. Todas estas formas de expresión creativa sacan hacia el exterior las más profundas fibras humanas. Es decir, son expresiones bellas cuando capturan nuestra naturaleza más esencial.

Así, también guardan relación con la estética que está relacionada con el estilo. Si una persona con estilo, por definición, representa o proyecta algo distintivo entonces la estética es algo propio del estilo mismo. A saber (y esto puede serles interesante y novedoso) hay un concepto que se llama la estética ética que, según algunos, afirma que la conducta humana debiese ser gobernada por aquello que es bello y atractivo. Aquí, lo bello, que podemos presenciar en aquella música que es reflejo del interior de la naturaleza humana, representa también algo moral, algo que se encuentra vinculado a la virtud. Era la postura del filósofo y psicólogo norteamericano, John Dewey. Esto me hace sentido, pues, una persona que crea obras bellas desde su interior, toca, y acaso transforma, el interior del otro. Transmite su belleza, su estética, su naturaleza y su ética a los demás. Su equilibro interno emana hacia afuera, hacia nosotros y hacia las estrellas. Constituye una oportunidad de emular su virtud.

Los dejo con la siguiente pieza de música clasica contemporánea compuesta por Alfonso Peduto, pianista. Dicha pieza musical se llama In Quietude (algo así como estar en quietud o calma). Con ello transmite sus emociones y su belleza internas y acaso por algunos momento nos transforma por dentro. No cabe duda. Es un hombre con estilo.

Como siempre,

Luigi

 

Aristóteles para Sanarse, Vivir Sano y con Estilo

Hay varios elementos vivenciales que le otorgan estilo a las personas. Hasta aquí he hablado de algunos elementos externos. Ahora debo hablar de algunos elementos de corte interno. Uno de los atributos negativos de la sociedad es la cantidad de personas que viven en un estado de desequilibrio, concepto que se refiere, según la Real Academia, a “la falta de equilibrio” o “trastorno de la personalidad”. Creo que esta definición se entiende mejor entendiendo su antónimo, equilibrio, que según esta misma fuente, significa “Contrapeso, contrarresto o armonía entre cosas diversas”, o bien, “Ecuanimidad, mesura y sensatez en los actos y juicios.” Lo cierto es que estamos hablando del “desequilibrio” como una patología que afecta a los inidviduos y a la colectividad humana.

Siendo profesor universitario de Filosofía Política Clásica, creo que estas definiciones están, en lo fundamental, relacionadas con el concepto aristotélico de “naturaleza”, particularmente cuando se trata de la naturaleza del ser humano. Antes de iniciar mi clase sobre esta materia, pude, a través de la filosofía aristotélica, ponderar estas cuestiones y relacionarlas con mi propia vida que ha sido marcada por desequilibrios varios que me han impedido tener estilo en el sentido de mejorar como ser humano. Y es que, en la práctica, si bien he enseñado las ideas pertinentes, no las he usado cabalmente en mi propia vida interna y en mi convivencia con otros seres.

Y bien, precisamente hoy, me correspondió explicar este concepto en clase ante una modesta sala de alumnos. Decidí, en esta ocasión, no usar tecnología de apoyo visual (PowerPoint), para que los estudiantes pudieran sólo escuchar a su profesor reflexionar, junto con ellos, sobre lo que esto significa. Para Aristóteles, hay un ordenamiento cosmológico universal en el que se encuentran conectados todos los seres vivos que, a su vez, poseen una naturaleza. Pero ¿qué quiere decir esto? Quiere decir que la esencia de las cosas se manifiesta tanto en su modo de ser como (y esto que es más importante) en el esfuerzo constante por articularla. En el caso del ser humano, significa que primero debe reconocer que posee en su propia naturaleza o esencia, a diferencia de las otras cosas vivas de la naturaleza, algo que se llama el logos, que representa la capacidad de hacer uso de la razón (aquí razón significa logos) cuya finalidad es impulsar las capacidad humana hacia el bien propio y el bien en sus relaciones con los demás. El bien, asimismo, se asocia con la idea de la justicia y la paz.

Busto de Aristóteles.

Internamente, esto implica entender cómo actuar consigo mismo y mantener los justos equilibrios entre los rasgos de su personalidad que pueden alejarlo de su naturaleza. Es por este motivo que el filósofo relaciona la razón humana y el bien a las virtudes. A modo de ejemplo, la virtud de la templanza (o temperancia) constituye su propio equilibrio entre los otros extremos. Uno de ellos es el exceso en la búsqueda del placer, o hedonismo. Quienes, abandonando el uso de la razón, han caído, por ejemplo, en adicciones, o en conductas y hábitos carentes de mesura, comienzan a “desequilibrarse” y alejarse de su propia naturaleza, pues, la naturaleza humana indica que para alcanzar la plenitud de tu ser debes constantemente esforzarte por mantener las virtudes como principios ordenadores de tus actos y de tu personalidad. Pero las personas, por ejemplo, se confunden con frecuencia y tienden a confundir el bien con lo placentero. Una adicción que distorsiona el uso de la razón y, por tanto, impide la realización de la naturaleza humana en el sentido de producir el bien interno, se vuelve vicio, la contracara misma de la virtud. Mis alumnos escuchaban con evidente interés. Alguna fibra se tocó.

Como consecuencia, luego ello comienzará a afectar las relaciones con los demás. Así, un desequilibrio interno, que hoy podría efectivamente interpretarse como un trastorno de personalidad que puede redundar en destrozos para uno mismo, puede también desembocar, con facilidad, en desequilibrios externos, es decir, en hacer más complejas las relaciones humanas en el trabajo, en círculos sociales, en las relaciones de pareja y en la familia. La virtud (virtus en Latín;  arete en griego), a diferencia de el vicio, apunta a la entereza e integridad morales que promueven la grandeza individual y colectiva. El “equilibrio” entonces, y desde el punto de vista de la idea de la virtud moral, se podría definir como una correspondencia entre la recta razón (que nos dirige hacia el bien) y la conducta virtuosa. El “desequilibrio”, en cambio, se definiría como una falta de correspondencia entre estos dos elementos, lo cual quiere decir que la recta razón ha sido afectada negativamente por algo.

Así, si se busca alcanzar el equilibrio tanto en la vida de uno como con los demás, las virtudes como la templanza (otras como la fortaleza, la prudencia y la justicia), se debe contemplar los siguientes puntos:

    • Los actos llamados virtuosos deben cumplir con tres condiciones:
      • (a) Son cumplidos a conciencia. 
      • (b) Representan actos cumplidos por el bien intrínseco que representan (y no porque se espera algún beneficio por esos actos).
      • (c) Son cumplidos de acuerdo con una disposición estable (no por capricho). Esto quizá sea lo más importante puesto que fácil es descarrilarse. Se requiere de constancia y convicción.
    • El sólo saber lo que es virtuoso no es suficiente. Se requiere de acción y determinación. 
    • En el alma virtuosa, entonces, residen tres elementos:
      • Un sentimiento (pathos).
      • Una predisposición o capacidad (dunamis).
      • O bien una disposición estable que se ha adquirido (hexis).

La razón de ser de esta filosofía moral se encuentra en el rasgo propio del ser humano, cual es que la razón se vincula con el libre albedrío, lo que siginifica que se puede elegir, por algún motivo o influencia, ser virtuoso o no. Y esto significa que el ser humano puede, equivocadamente y, es más, muy frecuentemente, salir del camino de la virtud pensando que sus conductas viciosas llevan a algún tipo de bien. Lo único que produce el salirse del camino intermedio de la virtud es daño. En este mundo postmoderno hemos sido alimentados con valores que nos enceguecen, y se nos ha entregado, por lo mismo, estándares de conducta y hábitos que nos alejan de nuestra naturaleza. Por ejemplo, en un mundo altamente materialista e individualista abocado al placer y a la distracción entretenida, constantemente confundimos lo placentero con el bien sin darnos cuenta de que hemos sido engañados (de alguna forma que no entraré a discutir aquí) y que estamos cooperando con construir una sociedad repleta de gente “desequilibrada” y alejada, así, de su naturaleza. Esto, ciertamente, genera sufrimiento para todos: estrés, depresión, relaciones complejas o conflictivas y distorsiones conductuales de todo tipo.

Veamos esta antigua filosofía como una versión moderna de auto-ayuda o de técnicas de sanación. Si quieres ser lo mejor posible como persona y ser humano recurre a estos conceptos, amable lector. Adquirirás, sin lugar a dudas, mucho estilo. Pueden encontrarse éstas ideas, entre muchas más, incluyendo lo que es la felicidad, en La Ética a Nicómaco de Aristóteles, un best seller por unos dos mil años.

A la conclusión de clase, y tras haber explicado ésta y otras cosas, se acercaron cuatro alumnos, que, con mucho interés, quisieron seguir conversando sobre la materia. En mi propio esfuerzo actual por re-inventarme y seguir la finalidad de mi propia naturaleza, es posible que haya hablado de estos tema con mayor pasión o algo por el estilo. No lo sé. Me causó, a decir verdad, y en todo caso, bastante emoción el interés despertado por estas eternas y sabias ideas de este filósofo de la antigüedad. Sin dudar, fue un hombre con mucho estilo.

Luigi

PD Los dejo con un video corto sobre algunos de los temas tocados aquí:

El Arte de la Fotografía: Flor Garduño

Por cierto, Flor Garduño, en tanto fotógrafa, recoge tanto de lo que es la estética mexicana. Recuerdo, a través de su obra, tantas cosas y aspectos del arte visual mexicano que fueron propios de mi juventud, y así resulta grato constatar lo que es, para mí, una experiencia multifacética de olores, colores, tonalidades, y los demases concentrados en la obra de esta fotógrafa. De alguna forma u otra, uno se retrotrae a una época temprana de la fotografía moderna llena de desafíos e intentos por explorar la belleza por medio de lentes varios. Ciertamente, fue discípula de Manuel Álvarez Bravo en el sentido de desarrollarse como asistente de cámara oscura. Esto después de haber estudiado Artes Visuales en la Antigua Academia de San Carlos, de la UNAM. Curioso es constatar la persistencia de una tradición heredada que emana no sólo de su “maestro”, sino de algo más amplio que abarca a los dos: la cultura mexicana, que es como un plato de comida repleto de elementos infinitos y sabores que nunca aburren. He aquí su obra (su página web)  y un video corto que tal vez les abra el apetito estético:

http://florgarduno.com/publications/trilogy

Como siempre,

Luigi.

 

 

 

El Arte de la Fotografía: Henri Cartier-Bresson

Confieso no haber contribuido más contenido. Tal vez por viajes y por andar en otro más largo que abraza cosas internas del ser humano. Y bien, he aquí una pequeña nota sobre el fotógrafo francés, Henri Cartier-Bresson. Quienes lo conocen encontrarán que estas palabras están demás. Uno de los eximios usuarios del formato de 35 mm, pensaba que la imagen bien captada descansaba en la capacidad de apresar el “momento decisivo”. Todo un pensamiento propio de él que encapsula su forma de contemplar y valorar el arte de la fotografía.

Algo tuvo en común con Manuel Álvarez Bravo. Sus andanzas en la fotografía fueron precedidas por un paseo por la música y la pintura. Es interesante, desde luego, ver la articulación de estas primeras vocaciones antes de que se adentraran en lo fotográfico. Dato curioso: fue, en parte, criado por una institutriz inglesa, “Miss Kitty”  que le enseñó a amar y absorber el idioma inglés. Nos dejó ciertamente con un generoso legado de imágenes.

He aquí, también, un interesante documental sobre su obra: https://vimeo.com/71513975

Como siempre,

Luigi

El Arte de la Fotografía: Manuel Álvarez Bravo y una Reflexión

A propósito del posteo anterior, quiero presentarles una serie de fotógrafos destacados que contituyen parte de la historia de la fotografía. A modo de ejemplo, Manuel Álvarez Bravo (1902-2002) fue un destacado fotógrafo mexicano, nacido y criado en Ciudad de México. Su primera exposición sistemática a la creatividad artística data de su experiencia temprana como estudiante de arte en la Academia de San Carlos. Sin embargo, luego se dedicó a la fotografía como un entusiasta autodidacta y se convirtió en uno de los fotógrafos artísticos de mayor envergadura histórica.  Este último punto es muy importante, a mi juicio.

Todos quienes deseen dedicarse a esta forma de creatividad pueden, desde luego, hacerlo sin la necesidad de recurrir a cursos o escuelas costosos. Existen sendos vídeos, libros y recursos para aprender, sin mayor apuro, a manejar este medio de comunicación visual.  Un aspecto del aprendizaje es lo técnico y trata de cómo funcionan las cámaras digitales y sus controles. Esto no tiene mayor ciencia, a decir verdad, aunque es importante para que sus imágenes sean bien logradas precisamente desde lo técnico.

Otro aspecto guarda relación con la dimensión artística de la fotografía. Esto ya es un terreno distinto y amplio. Cada fotógrafo adquiere un estilo propio y una manera de componer sus imágenes. Las posibilidades son infinitas. Hay quienes tienen una propensión por la fotografía abstracta, o por los paisajes, o por los animales, o por los retratos y esto suma y sigue en sus múltiples variaciones y manifestaciones. Un buen método inicial puede ser encontrar inspiración a partir de fotógrafos establecidos e incluso emulando su estilo. Lean sobre ellos, vean con cuidado sus imágenes y, en el camino, podrán elaborar un estilo propio. Fue precisamente lo que hice de adolescente con los bodegones de Edward Weston. Emulé sus tomas de pimientos verdes en blanco y negro. Si bien estaba copiando descaradamente un aspecto de su estilo fotográfico, también es cierto que sirvió para comenzar a aprender a componer y a vivir la experiencia que es la fotografía, y eso tiene mucho valor.

Me imagino que, en este sentido, el agudo ojo estético de Bravo, a su vez, fue al menos influido por su estudio del arte, lo cual me parece una estupenda forma de adquirir una perpectiva sobre el arte y la belleza aparte de proporcionar fuentes clásicas para comprendar determinados principios de la composición que, en todo caso, y como con el arte moderno o contemporáneo, se pueden, con justicia, romper. Se trata, en último término, de encontrar fuentes de inspiración para luego desarrollar un mirada, un punto de vista y un arte propio. Llene su vida, señor lector, con el amor por el arte porque ello abrirá el camino para amar más su entorno y a las personas que lo rodean.

Por mientras, lo dejo con un vídeo sobre la obra de Manuel Álvarez Bravo.

Luigi.

El Arte de la Fotografía

 

Foto de Jonas Rask Photography https://jonasraskphotography.com

Esta entrada no es para todos; sólo para aquellos que encuentran que, en su vida diaria, hace falta un cierto grado de estética de corte artístico o creativo. La creatividad en el mundo contemporáneo se trunca con los ajetreos y requerimientos infinitos propios de la sociedad contemporánea. No deseo entrar en un discurso sociológico sobre los pesares de la vida en el mundo moderno. No lo haré. Pero abordo esto porque, como muchos ya saben o, al menos, sienten, no sólo del trabajo vive el hombre (o la mujer).  El arte y la belleza, a juicio de este terco bloguero de paupérrima dedicación parcial y de escasa paciencia para teclear, son parte constitutivo del ser humano. Háblese de la literatura o de las artes visuales o manuales, el arte y la creatividad aportan algo diferente a la vida diaria. Ofrecen un momento de reflexión, introspección, exploración en aquella búsqueda natural que se tiene por la belleza. Aristóteles lo entendió a su propia manera: el arte es la realización externa de una “idea verdadera”

Cenicero de Luigi.

que se funda en aquel amor natural por la imitación que caracteriza a los seres humanos. Pero, es más, el arte idealiza la naturaleza y sirve de medio para completar sus “deficiencias”. Busca abrazar una forma ideal en los fenómenos individuales. No intentaremos desenredar las aseveraciones aristotélicas aquí. Sólo basta decir que la actividades creativas cumplen una necesidad inherente a muchos que caminan sobre los senderos de esta tierra.

Luigi sacándole una foto a la dueña de este blog en una exposición de fotografía en Barcelona.

Para Luigi, que encuentra este tipo de afirmaciones tan halagüeño, también es una indicación de estilo. Entrega al ser una dimensión extra que es indicación de cultura y buena formación. Dicho de otra forma, completa al individuo por cuanto entrega a su personalidad un mayor relieve como las olas que azotan y mojan las arenas de las playas, o como cuando las nubes aparecen repentinamente para cruzar un cielo azul.  Se celebrará a aquella persona que desee, en su tiempo libre, dedicarse al arte, en sus variadas manifestaciones, o la música. Pero estas actividades requieren de un esfuerzo mayor y dedicación en el tiempo para ser enteramente satisfactorias.

Il tramonto (la puesta de sol)

Así, Luigi señala una veta distinta y más fácil: el arte de la fotografía. Aquí tampoco es cuestión de debatir si la fotografía constituye arte o no. Mucha controversia hay ya sobre este punto. Sin embargo, la fotografía ofrece una manera de exteriorizar las inquietudes visuales, emociones internas, y aquella inclinación natural por la creatividad, la estética y la belleza. Sé que algunos dirán que esto es un fastidio y que no les gusta ningún tipo de arte que vaya más allá de estar sentado en el sillón después de la jornada, junto a una bolsa de patatas y cerveza, haciendo zapping frente a la luz azul del televisor que más a la moda esté. Si Ud es uno de esos, pues bien, disfrútelo al máximo. No hay problema.

Retrato de la chica de nuestro blog <3

De adolescente, aprendí del arte fotográfico a la manera antigua, con una cámara reflex que usaba rollos de películas. Me dediqué a revelar fotos dentro de la oscuridad del armario. Luego, dejaba que se secaran los negativos. Enseguida, alquilaba una cámara oscura con ampliadoras y papel fotográfico para comenzar a crear y experimentar con las imágenes sacadas con tanto gusto. Ahora, con la tecnología moderna, todo esto es mucho más fácil: cosa de llevar la tarjeta de memoria ubicada en la cámara e insertarla en el computador para comenzar a editar imágenes sacadas hace poco rato. Fue y es una actividad que me saca de lo que es, a veces, una pesada cotidianidad. Ahora creo imágenes tanto de las cosas como de las personas que valoro y amo. Ello me completa y me hace feliz.

Detalle de la Iglesia de la Sagrada Familia, Barcelona

Invito a que se contemple esta posibilidad de ser artista fotográfico aficionado. En una de esas, le encantará tanto que tal vez se convierta paulatinamente en profesión.

Por ahora los dejo con dos links a vídeos. El primero habla de la fotografía como obra de arte. El segundo, en el que aparece un fotógrafo mexicano, versa sobre los cinco impedimentos a la creatividad en ese medio.

Cualquier duda o si requieren de consejos, ya saben. Dejen un comentario aquí en Lo Estilo de Luigi.