“Lleve una rosa…aporte voluntario”

Cuando ayudar a otros es ayudarnos a nosotros mismos…

 

Hace unos días, Gera y yo sacamos a nuestros cachorros  y caminamos hacia el  Mall Portal Temuco,  el plan era que él entrara a comprar y yo lo esperaría en la entrada por calle Inglaterra, mientras los pequeños caminan por el pasto. Justo en esa entrada había un joven, vestía  jeans, polerón, un jockey y llevaba una modesta mochila… al pasar por su lado nos dice “Lleve una rosa, elija el color que más le guste”, -¿Cuánto pides por tus rosas?- le pregunta Gera…. “aporte voluntario”, responde el joven.  No teníamos dinero para llevar una en ese momento pero Gera le dice que al salir del portal, pasaría por efectivo y compraría una rosa para mí…el joven, con una sonrisa, me dice ” puede elegirla enseguida, así se asegura de llevar la que más le guste”.  Gera entra y yo me quedo junto al chico y con mi rosa.

-¿Cómo te ha ido? ¿Has vendido ya muchas rosas?- le pregunto – Porque están muy bonitas y se nota que has dedicado tiempo en hacerlas . – La verdad no muy bien- me dice bajando un poco la mirada- , y sí, toma tiempo hacerlas para que quede bien cada detalle.

No miento al decir que estuve esperando a Gera unos 25 o 30 minutos, mientras mis cachorros descansaban en el pasto, yo observaba al  joven que, tímidamente, ofrecía sus rosas  a quienes pasaban por su lado. No fue poca la gente que entraba y salía  pero no llevaron ninguna. Unos pocos decían no gracias!, otros levantaron su mano como señal de “stop” y hubo también quienes ni siquiera lo miraron.  Yo, observaba mi rosa…una linda rosa de goma eva y pensaba…¿cuánto vale el tiempo que dedicó este joven?, ¿tendría yo la personalidad y valentía de instalarme a venderlas como él? (no lo creo), ¿por qué no lo ven?, ¿qué pasa con nosotros?, ¿cómo volver a sentir empatía? ¿cómo recuperar ese instinto altruista que fluye tan fácilmente cuando somos niños?.

Pensemos un poco…¿qué puede significar para ese joven vender una de sus rosas?, por supuesto obtener un poco de dinero, pero va mucho más allá…quedar con un sentimiento de satisfacción y alegría de ver valorado su tiempo y esfuerzo en hacer cada una de esas rosas, de ver premiada su valentía al atreverse a estar ahí  ofreciéndolas, porque siendo sinceros, ¿cuántos de nosotros lo haríamos? (como escribo más arriba, creo que yo no me atrevería), sentir que  cada momento parado ahí, vale, y vale el tal vez, sentir felicidad de ayudar a su familia o de valerse por sí mismo, (¿mencioné que hacía bastante frío?, otro punto más a favor de ese chico)….quién sabe… puede haber mucho más que no vemos detrás de una rosa de goma eva…

Y para nosotros ¿qué puede significar comprar una de sus rosas?, mirar con el alma a nuestro alrededor,  abrir un poco el corazón, rescatar un poco ese instinto altruista, ayudarnos a nosotros mismos al ayudar a otro… y cuánto nos podría costar?, él joven ya lo dijo…”aporte voluntario”…no es mucho no creen?

¿Sabían que por naturaleza somos seres altruistas? está demostrado que siendo niños tenemos esa condición a flor de piel. Les dejo este video muy breve que nos lo muestra:

¿Sabían además que al ayudar a otros nos ayudamos a nosotros mismos?…así es!! y nos trae muchos beneficios: mejora nuestra autoestima, nos enriquecemos emocionalmente, hay un crecimiento personal, adquirimos sabiduría, tendemos a ser más agradecidos, aprendemos a ver con los ojos del alma… si hasta nuestro cuerpo responde bioquímicamente a un acto de empatía y altruismo, liberando endorfinas y otras sustancias positivas a nuestro organismo que nos ayudan a estar más sanos.  (Para quienes quieran interiorizarse un poco más en eso les dejo un video muy muy interesante).

Créanme, no siempre son  necesarias grandes acciones para cambiar el mundo y cambiar positivamente el día y la vida de otro ser. Con esto no me refiero solamente a este joven, sino a todo ser que nos rodea, humanos, animales, nuestra naturaleza en todo su conjunto.

Cada buena acción será siempre devuelta, tal de una forma distinta, pero vuelve. Un acto pequeño nos puede hacer muy grandes. Hay un video que lo muestra muy bien, cadena de favores y se los dejo también para que lo disfruten.

Por mi parte, puedo concluir que ese día Gera salió, le dio al joven  su “aporte voluntario” y su rostro sonrió y se iluminó de tal forma que sinceramente creo que él nos entregó más alegría de la que pudimos brindarle a él… Yo, aún conservo mi rosa intacta, pues es más que eso.

Un abrazo para todos.

Pame.

8 comentarios en ““Lleve una rosa…aporte voluntario”

    • Que importante lo que dices querida Vivi…”cambiar el lente con el que miramos a nuestro alrededor”. Eso es justamente lo que marcará una enorme diferencia en nuestro día a día y hará de esta (como bien dice más abajo nuestro amigo Luigi) una mejor sociedad. Nos hará mejores personas y más aún, nos sentiremos muy muy saludables !!

    • Gracias Johathan!!!…
      Así es!!!! está a la vuelta de la esquina, una sonrisa, un aporte voluntario, un poco de agua o alimento, un buenos días, decir por favor, gracias, llamar a la cajera del supermercado por su nombre (como he visto hacer siempre a mi amiga Vivian)… tantos detalles que repercuten en hacernos sentir bien.
      Un abrazo!

  1. Un muy lindo y reflexivo post. En un mundo en el que se es cada vez más indiferente es excelente que haya gente que piensa de otra manera! Y como dice Vivian, es necesario cambiar de mirada para construir, ojalá, una mejor sociedad.

  2. Esta historia me hace tanto sentido, de alguna u otra forma nos hemos visto en esa posición, en distintas circunstancias, nos damos cuenta que se ha perdido la empatía, preferimos en generala, ignorar, con la justificación de que siempre estamos apurados y no hay tiempo. Es bueno hacer una pausa y mirar a nuestro alrededor tal como lo hicieron ustedes. Gracias por este tirón de orejas con cariño. Despertemos!
    Gracias por tan buen relato.

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