Las Cartas Escritas a Mano: otra muestra de E-S-T-I-L-O

635695430104575257-1478017972_letter.jpgLetter-writing-with-pen3102

Quiero dar cierta continuidad a un post previo sobre las virtudes de las estilográficas. Se trata, como sugiere el título de este post, de las virtudes de escribirle cartas a la gente querida o importante.

La computarización de la vida, como todos debemos saber ya, ha allanado el camino hacia una existencia uniforme. En materia de escritura, hemos perdido de vista aquella operación estética que es sentarse al escritorio o mesa, estilográfica y papel en mano, para escribir concienzuda y lentamente nuestras ideas y sentimientos a las personas que nos son importantes. En lugar de ello, tenemos el e-mail que ha servido para comunicarnos rápidamente con los demás. Algo útil, ciertamente. Pero también ha servido para suplantar al calor humano. ¿Habrá algo más frío que escribir una carta de amor en una pantalla que pone rojos nuestros ojos (como si hubiéramos bebido una copa demás) con letra Times Roman 12 pts convirtiéndo los sentimientos en números binarios transmitidos por banda ancha a otra pantalla de brillo color azul? Esto no es más que la banalización y estandarización de nuestra vida porque todo lo escrito queda alojado junto a los correos de las multitiendas, el correo chatarra, los avisos de cuentas vencidas para que tu amado/a lo abra in quello mondo senza lo stilo (en aquel mundo sin estilo). Digo esto además para que os fijéis en cómo el teclado ha destruído el arte de la caligrafía así como también la capacidad de sentarse frente a una hoja en la noche, con música de trasfondo y acaso un vino, para entregar al otro tus palabras… Por último, resulta algo escandaloso descubrir que muchos colegios están eliminando la caligrafía de su curriculum prefiriendo que los chicos escriban con letra de imprenta. De seguir así, en un futuro próximo se prescindirá de la escritura a mano enteramente. Evitemos esto.

RECUERDOS

Durante mi juventud temprana era normal recibir cartas y tener que revisar todos los días el buzón de correo de la casa para ver si algo nuevo había llegado. A veces llegaba una pila de sobres de variada índole (y tenían inclusive un olor especial propio de los sobres y el papel) y uno iba revisando una por una hasta que, de pronto, divisabas una carta con estampilla (a veces fea o linda) y tu nombre y dirección escritos con el puño y letra de alquien conocido. Se iba corriendo de vuelta al living de la casa, se abría el sobre con cuidado y uno desplegaba las hojas (a veces muchas) para comenzar a recibir las palabras de ese otro. Frecuentemente, requería aquella epístola una respuesta. Entonces, querido, a sentarse con las hojas y sobres y estampillas y comenzar a escribir. Esto lo hago con algunos amigos hoy. Un amigo español (con quien nos comunicamos por e-mail o whatsapp) me dice, sin embargo: “Pues, me hace ilusión recibir tus cartas escritas a mano”. ¿Por qué será así? Les contesto: porque escribir una carta con estilográfica, o bolígrafo o lápiz constituye un acto de comunicación personal que toma en cuenta al otro.

CONSEJOS

Si no tienes esa paciencia franciscana que te abre la posibilidad de escribir sistemáticamente cartas a mano, entonces procede a hacer aquéllo de manera más limitada. A saber: es posible que le digas con frecuencia a tu novio/a que lo amas infinitamente y luego le envías (muy típico) un link a una canción de amor en YouTube. Pues bien, puedes hacer este baile con más estilo. Sal de la rutina, cómprale rosas, un vino o un espumante y chocolates (a modo de ejemplo–si quieres le puedes comprar un Mercedes Benz también) y agrega una nota escrita a mano declarando tu amor infinito. También puede ser la nota misma el regalo. Lo importante es entender que una carta de amor escrita en prosa a mano es una forma de manifestar tu amor de manera más amable y cariñosa y elegante.

Por otro lado, en tu vida diaria si alguien importante para ti (tu primo, padre, madre, jefe, novia o amigo) te hace un gesto de amabilidad (un favor, un regalo o algo por el estilo) sé consciente y mándale una notita corta agradeciendo el gesto de manera concisa. Todo hecho con tu puño y letra y firma puestos dentro de un sobre sellado. Quedarás como rey o reina. Por ahí leí algo que me pareció muy interesante: si hubo en tu vida algún profesor que influyó en ti de manera positiva, haz algo que nadie hace. También escríbele una notita a mano agradeciendo su labor. Créeme. No te olvidará nunca por ese gesto de cariño, reconocimiento y estilo.

Ciao, tutti.

Luigi.

Leave a Reply

Your email address will not be published.