¡Luigi Vuelve al Gimnasio!

El tener más estilo, más allá todos los datos ya detallados en Lo Stilo de Luigi, también implica sentirse y verse mejor físicamente mediante el ejercicio constante y sistemático. Y esto mejorará varios aspectos de la cotidianidad de uno. Es por ello que Luigi, tras sopesar las cosas, ha decidido volver al gimnasio. ¡Recuerden que para tener buenos resultados se debe ir al menos tres veces por semana!

Dejo algunos datos recogidos en masquesalud.com sobre el ejercicio y sus beneficios:

“El peso en la báscula no debe ser el único motivo para hacer ejercicio. Si vas al gimnasio para perder peso como única razón, puede que con el paso del tiempo termines yendo de vez en cuando y dejes a un lado esa rutina en cuanto comiences a ver resultados. La motivación personal de cada uno, debería ir más allá de la mera pérdida de peso. Por ello, os mostraremos 14 razones para ir al gimnasio.

1. Hacer ejercicio nos hace sentir bien

El ejercicio físico es una de las formas de sentirse bien consigo mismo. Al practicar ejercicio se liberan endorfinas que son las responsables de que nos sintamos bien a diario.

2. El sexo mejora 

Sentirte en forma en el gimnasio te hará sentirte mejor contigo mismo lo que hace que nos sintamos más atractivos y aumente nuestro deseo sexual.

Un entrenamiento de resistencia también aumenta los niveles de testosterona lo que hace que tanto en hombres como mujeres, aumente la energía, mejore el humor y nos haga sentir mejor lo que influye a la hora de sentir más deseo sexual.

3. El ejercicio físico reduce los síntomas post-menstruales

Hacer ejercicio a pesar de mejorar el mal humor, también combate los dolores menstruales y depresivos asociados a esta etapa así como a la fase post-menstrual de todas las mujeres.

4. Hacer ejercicio mejora las funciones cognitivas y de memoria

Según varios estudios, se ha demostrado que los niños que están en buena forma física obtienen mejores resultados educativos. Aún no está claro si esto es una causa directa en su rendimiento estudiantil, pero se intuye que el hecho de caminar resulta positivo para el razonamiento, para la memoria, la atención hacia lo que nos rodea y en la adquisición de información. No solo hay que mantener los músculos en forma sino también a las neuronas.

5. El ejercicio físico es un antidepresivo natural

Pasear al menos durante media hora al día puede ayudarte a combatir el sentimiento de depresión que a veces nos afecta a todos. Muchos estudios apoyan la idea de que hacer ejercicio debe ser parte de cualquier tratamiento para estos problemas.

6. Autoconfianza gracias al ejercicio

Al hacer ejercicio te sientes mejor tanto física como mentalmente lo que hace que tu cuerpo genere endorfina a lo largo de todo el día. Hacer ejercicio hace que nos sintamos con mayor poder, que tengamos más autoconfianza y que estemos más seguros de nosotros mismos ante cualquier situación.

7. El ejercicio regular nos proporciona más energía

Aunque al principio de comenzar a ir al gimnasio sintamos que estamos entrando en un círculo de agotamiento, con el paso del tiempo esta sensación cambiará. Después sucederá al contrario, sentirás una especia de inyección de energía que hará que puedas afrontar el trabajo y la vida diaria con menos fatiga.

8. El ejercicio te hará dormir mejor

Dormimos mejor siempre después de tener el cuerpo bien cansado y nuestros ritmos cardiacos se mantienen en mejor nivel. Lo mejor es planificar la visita al gimnasio durante el día y no justo antes de irse a dormir.

9. El ejercicio disminuye el estrés

Una de las mejores formas de combatir el estrés, es hacer ejercicio periódicamente. De esta manera se eliminan las toxinas que producen el estrés y te ayudará a relajarte y a pensar las cosas con más claridad.

10. Hacer ejercicio nos da más creatividad

Muchos estudios también han demostrado que el pensamiento creativo aflora más fácilmente cuando una persona está caminando o haciendo ejercicio, bien sea al aire libre, en casa o en el gimnasio. Puedes llevar tu móvil e ir anotando las ideas que se te van ocurriendo mientras haces ejercicio.

11. Mejora los problemas de corazón

Al año mueren en el mundo casi 9 millones de personas debido a problemas de corazón y según los expertos, el ejercicio físico es algo primordial a la hora de reducir estos riesgos coronarios que a la vez hacen que disminuya el peligro de sufrir de infarto.

12. Parecerás mucho más joven

La eterna juventud no reside en ninguna pastilla mágica sino en el ejercicio físico. Al ejercitar el cuerpo, le inyectamos más salud aumentando la energía y sintiéndonos mucho mejor en general. Todo esto se refleja en el aspecto físico. Aun así no podemos parar el tiempo pero podemos ralentizarlo gracias al ejercicio.

13. Refuerza tus músculos y huesos

La masa ósea y muscular llega a su máximo esplendor a los 30 años pero a partir de los 40 comienza su decadencia. Una alimentación adecuada y sana, y el ejercicio puede luchar contra ello. Los ejercicios de resistencia y levantamiento de pesas varias veces a la semana, ayudan a seguir manteniendo esta masa. Esto también ayudará a las mujeres a tener menos riesgos de sufrir osteoporosis.

14. Y en general…¡te sentirás mucho más feliz!

Todos los beneficios que tiene hacer ejercicio y que os hemos mostrado en este post, son muchas de las razones que aumentarán tu felicidad diaria: más energía, confianza, mejor sexo, etc.

En cualquier caso, un montón de razones para levantarse de la cama con energía y mover el cuerpo de una vez por todas.”

Una sugerencia de Luigi. Y por mientras, como suele suceder, dejo una música motivadora de Le Flex, con el tema Where I Want to Be Tonight (“Donde quiero estar esta Noche”).

El Alma Desordenada: Apuntes para Aliviar el Dolor Emocional

Luigi no es psicólogo ni psiquiatra, sino que indaga filosóficamente, con el apoyo de los antiguos, en algunas de las preguntas fundamentales de la vida humana. Algo de razón tenía un amigo chileno-danés cuando decía que los filósofos son muy adeptos a ayudar a a las personas a sanarse porque, de alguna manera, parten con aquellas interrogantes sobre el sentido de la existencia humana y de la conducta del ser humano dentro del contexto del momento histórico-cultural en el que se ubican. Sobre la verdad o falsedad de esa aseveración no me pronunciaré. Sólo deseo compartir mis apuntes, basados en la experiencia, sobre el estrés emocional que las personas sufren, sobre todo refiriéndome a algunos pasos prácticos para, al menos, aliviar aquel dolor que a tanta gente le afecta. Para quienes han generado, por negligencia moral,  en otros dolor emocional y, acaso, desesperanza, quiero sugerir algunos cambios que deben hacer en sus propias vidas. En lo esencial, Luigi quiere referirse al dolor emocional que se produce entre dos personas.

El estrés o dolor emocional puede surgir por una serie de motivos. Entre amigos o familiares, diferencias valóricas fundamentales, o conductas indebidas, son capaces de generar brechas importantes y quiebres en las relaciones. También puede causar dolor de una manera distinta la muerte de un ser querido. Entre parejas, las actitudes, los hábitos, las conductas y los valores también pueden generar importantes distanciamientos que redundan para ambas partes en un sufrimiento frecuentemente difícil de superar. La pregunta es, al margen de conseguir ayuda médica sobre la base de pastillas, que sólo tratan los síntomas, ¿cómo puede el ser humano aliviar ese dolor?

Aquí me quiero referir sólo a un tipo de caso. Se trata de aquellos casos en los que claramente las conductas o actitudes de una parte han impactado negativamente sobre las sensibilidades y emociones de la otra parte. Me refiero a esas personas, para decirlo burdamente, que tienen la culpa (¡ya sabéis quiénes sois!). Es el caso de la infidelidad por citar un caso propio de las parejas. (Hay casos en los que, por ejemplo, a ambas personas les cabe responsabilidad en ese surgimiento de dolor–a esas complejidades no me voy a referir). La pregunta es ¿qué se hace para aliviar el dolor que producen los distanciamientos o separaciones? Porque los distanciamientos ciertamente producen dolor para todas las partes. Por otro lado, ¿qué debe hacer “el culpable” para no seguir dañando a los seres queridos y, de paso, a sí mismo? Les recuerdo, lo que sigue, que puede parecer hasta superficial, se basa en lo que ha experimentado y visto Luigi (consulten a un profesional si tenéis una maraña muy gorda).

Consejos Prácticos: El Diario Vivir

Cuando se sufre dolor emocional y se produce una brecha o distanciamiento entre dos personas hay dos formas de ir superando el dolor. La primera es de forma (a la que se pueden acoger ambas personas) y la otra de fondo (principalmente para quien ha generado el dolor). Y es que el dolor emocional frecuentemente se traduce en pensamientos obsesivos sobre aquellos actos, conductas o hábitos que generaron el distanciamiento. También se piensa obsesivamente en el distanciamiento mismo. Todos estos pensamientos se convierten en un loop (o pensamiento circular que revive una y otra vez los acontecimientos) que no da con una resolución respecto del fondo del problema. Sólo intensifica el dolor.  Veamos qué se puede hacer.

Cuestiones de forma: actividades diarias para desobsesionar la mente (para ambas partes).

En una relación humana todas las partes sufren mucho cuando se crea una brecha fuerte. De tal forma que debes dirigir la mente hacia cosas positivas o proactivas para no estar todo el día pensando en lo mismo. Esto te detiene como persona y no te permite seguir adelante con la cotidianidad. Necesitas sacar el “ruido” que se instala en tu cabeza o al menos mitigarlo con cosas concretas que te distraen.  El no hacerlo afecta tus relaciones con los demás y puede afectarte profesionalmente o en el trabajo. La idea es conseguir relajarte, amortiguar esa angustia que se aloja en tu pecho y espíritu,  y de alguna forma sanarte paulatinamente.

Algunos pasos de Luigi:

  1. La meditación ayuda a centrarte en la relajación o bien en abstraerte del mundo exterior lo suficiente como para paliar esos ánimos y pensamientos negativos que permean tu conciencia. Hay mucho en internet sobre esto. Buscad. De todos modos aquí hay un ejemplo en el que se practica la meditación por un minuto. Y aquí una variación. Recurre a la meditación cuantas veces sea necesario para buscar alivio y distraerte. La meditación incluye ejercicios de respiración con los ojos cerrados. Haz esto además al acostarte para no permitir a tu mente divagar hacia ese mundo que te obsesiona dolorosamente. Se sabe que esto ayuda mucho a aliviar el dolor emocional.
  2. Haz un horario dedicado a las cosas que debes cumplir en tu vida. Así, distraes tu mente con cosas que construyen para metas positivas.
  3. ¡Deja ese teléfono de lado, hombre! El ruido del mundo por pantalla no te permite concentrarte en la vida y en las cosas que más importan. La idea es reducir el flujo de información inifinita de los medios para que te concentres, por ejemplo, en lo estético y lo bello. Luigi tiene algo sobre eso mismo aquí y sobre las virtudes de sentarte frente a la puesta del sol para agradecer a la naturaleza por todo lo que tienes y que tal vez no lo sepas.
  4. Lee libros. Una novela, a modo de ejemplo, ayuda a tu mente a entrar en otros mundos más allá del tuyo. Es una forma de distraerte y salir de tu cotidianidad aproblemada.
  5. Limpia tu casa. Haz el aseo. Parece dudoso lo que digo tal vez pero las personas afectadas emocionalmente suelen dejar el desorden interno de su mente reflejado en el exterior. Una estructura emocional afectada negativamente puede llevarte a la desidia y abandonar los quehaceres del hogar. Orden en el ámbito de lo externo puede ayudar a crear orden interno. Casa limpia, mente…más limpia. La idea es enfocar tu mente exclusivamente en los movimientos necesarios para ordenar tu casa.
  6. Ejercicio. Anda al gimnasio, o sale a andar en bicicleta o camina un buen rato a paso recio. Se trata de conseguir las endorfinas necesarias para, nuevamente, relajar tu cuerpo y mente.
  7. Toma infusiones de hierbas. No cuentan con cafeína por lo que no agitan tu sistema nervioso y suelen promover la relajación. Tómalas cuantas veces quieras. Limpian el organismo y hacen bien.
  8. Evita o modera el consumo de alcohol y cafeína. Ésta última afecta tu sistema nervioso y agita tu corazón. Non e buono questo. El primero también afecta el sistema nervioso, particularmente cuando se ingiere en exceso. Pero tiene algo peor. Las personas afectadas emocionalmente podrían tener la tendencia a beber alcohol aún más. Pero no sólo no podrás olvidar (particularmente al día siguiente), sino que te priva de la razón y sano juicio que la naturaleza te otorgó y serás una persona poco atractiva. Volverás muy fácilmente al muy mentado loop de pensamiento obsesivo-negativo. No trates de olvidar el presente o el pasado con sustancias químicas. Debes enfrentarla la vida con una mirada pro-positiva para que te transformes (más sobre esto abajo).
  9. No comer comida chatarra y más bien tener cenas ligeras para no sobre-exigir tu sistema digestivo por la noche.
  10. Un masaje de cuando en cuando hace maravillas para relajar mente y cuerpo. Podrás simultáneamente, si así lo deseas, hacer un minuto o más de meditación (ver el primer link arriba). Se viaja a otro mundo en busca de la paz.
  11. Irte a la cama temprano ayuda tanto a la mente como al cuerpo recibir el descanso necesario para revitalizarte. Por otro lado, esto permite levantarte temprano para dedicarte a actividades varias. Consíguete un hobby y distráete con algo positivo. La idea es construir cosas en lugar de entregarte al loop de pensamientos que te acongojan. Carpe Diem!
  12. Antes de acostarte, tómate un baño de tina relajante. Apaga la luz del baño y coloca velas para que puedas sentir el calor del agua y la hermosura del universo que entra a tu conciencia antes de dormir. Es otra oportunidad para meditar también.
  13. Reúnete con familiares y amigos. Ellos pueden ayudar a que te distraigas de manera más amena. Evita hablar (mucho) sobre tu dolor. Más bien concéntrate en la relación que tienes con ellos.

Hay muchas cosas más que puedes hacer obviamente. Éstos son algunos ejemplos solamente. La idea que fundamenta lo anterior es la de mantenerse sanamente ocupado para evitar concentrarte en el dolor emocional. Éste no desaparecerá en su totalidad, ciertamente, pero se trata de que pases por un proceso por el que el dolor no sea tan agudo, tan cárcel para tu alma que tanto necesita reparación.

Mea Culpa: Cuestiones de Fondo

Lo anterior simplemente son consejos prácticos para que te sientas mejor en tu cotidianidad. Para quienes han generado injustamente la discordia en sus relaciones con los demás hay varias cosas que señalar:

  1. Debes hacerte una serie de preguntas sobre tu propia conducta, algunas de las cuales tal vez no puedas contestar con claridad. ¿Cuál es el fundamento de tus acciones? ¿Hay algo específico en el pasado que sirvió de motor para generar las conductas, hábitos o actitudes actuales que causaron daño al otro? A veces buscando las causas se encuentran las soluciones. Pero no siempre es así.
  2. Sea como fuera,  tu conducta probablemente atenta contra algunas de las virtudes cardinales tales como la templanza, la prudencia o la justicia. Estas virtudes, ya olvidadas en un mundo individualista e indiferente a las sensibilidades de los demás, sirven de guía conductual para llevarse bien con los otros que habitan tu entorno. Éstas son virtudes que te dan estilo y te hacen más atractivo como persona.
    La templanza es la virtud cardinal que recomienda moderación en los placeres y procura el equilibro de los apetitos humanos. Asegura el dominio de la voluntad sobre los instintos y mantiene los deseos en los límites de la honestidad. En un sentido más amplio, los académicos la definen como sinónimo de «moderación, sobriedad y continencia» La prudencia es la virtud de actuar de forma justa, adecuada y con moderación. También se entiende como la virtud de comunicarse con los demás por medio de un lenguaje claro, literal, cauteloso y adecuado, así como actuar respetando los sentimientos, la vida y las libertades de las demás personas. La  justicia es una de las virtudes cardinales, cuya práctica establece que se ha de dar al prójimo lo que es debido, con equidad respecto a los individuos y al bien común. Cualquiera de las virtudes señala que se debe seguir un camino medio en la conducta, evitando excesos. Luigi tiene algo sobre este tema aquí. Un libro contemporáneo sobre el tema se puede comprar aquí.
  3. Cuando te alejas de la virtud, te alejas de tu naturaleza como ser humano y, de esta manera, te abandonas a ti mismo; y al abandonarte a ti mismo abandonas a los demás, causándoles dolor. Abandonas a quienes más bien debes protegersiempre!
  4. Así, debes asumir responsabilidad de tus actos y, de manera general, de tu propia vida. Esto significa reconocer errores y abrir el horizonte de tu vida hacia tu sanación ordenando el desorden interno de tu ser. Ello sanará a los que se encuentran cerca tuyo.
  5. De tal forma, y para ser majadero, debes buscar, de corazón, un cambio en tu carácter para no seguir pisando la misma piedra en tus relaciones con el otro. Se trata, entonces, de que te transformes en una mejor persona que pueda ser atractivo para los otros y merecedor de respeto y amor. Si no puedes descubrir y entender las causas de tu conducta, de todas formas transfórmala en algo que permita que el amor y el respeto fluyan desde ti hacia los demás para que ellos también los hagan fluir hacia tu persona. Y es que también tú necesitas amor y no dolor.

Luigi ha escrito esto porque, de un tiempo a esta parte, él ha adquirido, como tantas personas, el impulso necesario para emprender transformaciones actitudinales tanto para sanarse por dentro como para conseguir una vida marcada por mayor virtud. El sanamiento personal interno, a su vez, transforma inapelablemente el carácter de las relaciones con los otros que se encuentran en la vida de uno, particularmente a quienes uno más ama. Esa transformación es, de sobremanera, fundamental y absolutamente necesaria. Es simplemente un proyecto digno de cumplir.

Luigi

Lo Stilo y la Música Chill Out

Como algunas personas saben, a Luigi le gusta la música chill out.

Según el sitio, significados.com:

Como chill out es conocido un tipo de música contemporánea que se caracteriza por combinar distintos géneros musicales en un estilo armonioso y relajado.

Chill out, como tal, es una expresión propia de la lengua inglesa que significa ‘relajarse’, ‘tranquilizarse’, y que hace referencia, precisamente, a la idea de una música de relajación, de descanso.

El chill out se caracteriza por utilizar tempos lentos y sonidos suaves y armoniosos, con melodías sin estridencias ni sobresaltos, y mezclar géneros tan dispares como ópera, tecnho, rock, jazz, música ambiental, flamenco o tango. Se vale de instrumentos electrónicos como samplers, sintetizadores, cajas de ritmos y  efectos de sonido, así como de instrumentos de viento, como el saxofón o la flauta travesera.

Para Luigi, y de forma semejante, es una excelente manera de relajarse y perderse en la cadencia romática de una música que lo lleva a uno a emprender un viaje por la imaginación a cualquier lugar. Hasta se puede viajar hacia el interior de uno mismo. La idea es abandonar el estrés, al menos por un rato. La música clásica hace algo semejante también (vean mi nota sobre la música clásica aquí).

Hay bares que tocan exclusivamente este tipo de música y que están decorados con ambientes cómodos, y hasta sensuales, luz tenue, sillones mullidos, todo lo cual permite salirse del ajetreo.  Muchos de estos ambientes gozan, desde luego, de estilo así como esta música también. Recomiendo el chill out por este motivo. Abandona el mundo … al menos por algunos instantes. Escúchala, si quieres, con el tipo de vista con que esta nota comienza.

He aquí un ejemplo:

Un abraccio,

Luigi

 

 

Il Tramonto in Foto

Mi puesta de sol hoy mismo.

En castellano, la puesta de sol. En inglés, the sunset. En italiano, il tramonto. En cualquiera que sea el idioma, las puestas de sol son maravillosas y me gustan las que se forman en la ciudad en la que he vivido ya diez años. Pero no sólo son maravillosas visualmente, sino además porque ofrecen oportunidades que, como siempre dice Luigi, dan estilo a tu vida. Recogí así unas observaciones del Huffington Post cuyo artículo sobre estos eventos naturales nos enseña varias cuestiones de importancia. Nos argumenta que debemos tomar el tiempo para observar las puestas de sol por al menos siete razones.

1. Se ralentiza el tiempo. En una sociedad en la que siempre se lleva prisa, la puesta de sol te calma y te hace reflexionar abriendo la oportunidad para ponderar distintas cosas. Yo lo tomo como un momento posibilita la meditación al margen de hacerte pensar en la maravilla diara que despliega la naturaleza frente a nuestros ojos.

2. y 3. No tarda mucho y además te obliga a salir afuera. Aunque tengas que volver a la oficina, dice el artículo, tómate unos veinte minutos para respirar el aire fresco para recibir una nueva sensación de vitalidad. La idea es re-establecer una conexión con la naturaleza desde tu alma para refrescarte psicológicamente.

4. Puedes hacer “multitasking” de una forma saludable. Puedes ver la puesta de sol de varias formas: mientras corres, caminas, o andas en bicicleta o simplemente te detienes a observarla. Los beneficios mentales de los tres primeros son bien conocidos; después de todo, se ha demostrado que el ejercicio alivia los síntomas de depresión, ansiedad y estrés, pero simplemente sentarse y observar el atardecer también te da un impulso de salud: la oportunidad de practicar la atención plena.

Mindfulness, o la auto-conciencia, de acuerdo con un estudio de Perspectives on Psychological Science, es ” tener conciencia sin prejuzgar las experiencias del momento presente” y se ha demostrado que tiene beneficios psicológicos y físicos significativos, incluida la reducción del estrés y un mejor funcionamiento cognitivo. ¿Qué mejor manera de practicar el darse cuenta del momento presente que mirando el paso literal del tiempo cuando el sol se hunde debajo del horizonte?

Afortunado de poder presenciar muchas puestas de sol desde la habitación.

5. Te obliga a dejar tu teléfono móvil (al menos por unos minutos). Frecuentemente es el caso que reservamos las vacaciones o los viajes para capturar las puestas de sol como si fuese luego importante recordar esos momentos a través de la pantalla. La idea es experimentar este evento natural con frecuencia y sin la tecnología que invade cada rincón de nuestras vidas.

6. Te ayudará a valorar los regalos de la vida. De alguna manera, una puesta de sol, con toda su belleza, nos permite estar agradecidos de aquellas cosas que son parte de nuestras vidas. Esa actitud, según algunos, nos permite sentirnos mejor y estar más contentos en general. Inclusive, se dice que ello nos permite dormir mejor y adquirir mayor paciencia frente a las cosas de la vida.

7. Te inspirará. Hay una razón por la que las puestas de sol son intemporales y y objeto de devoción de poetas, escritores y románticos: son inspiradoras. Mahatma Gandhi observó este poder cuando dijo: “Cuando admiro las maravillas de un atardecer o la belleza de la luna, mi alma se expande en la adoración del creador”.

Hay algo intrínsecamente poderoso y espiritual en las puestas de sol, y podemos beneficiarnos al incorporar tales experiencias en un ritual regular. En el artículo, “Los beneficios psicológicos y físicos de las prácticas espirituales / religiosas”, Ellen L. Idler, Ph.D., profesora de sociología en la Universidad de Emory, señala: “Las experiencias espirituales y religiosas trascendentes tienen un efecto restaurador, curativo y positivo”. , especialmente si están “incorporadas”, por así decirlo, a los ciclos de vida diarios, semanales, estacionales y anuales de una persona “.

Otra puesta de sol capturada desde casa.

Según ve las cosas Luigi, de las cosas más importantes que menciona el Huffington Post (artículo original en inglés), me parece bueno subrayar dejar la tecnología por algunos instantes en nuestro quehacer diario. Nos aleja de nuestro ser más profundo  y en lugar de entregar paz, nos mantiene en un perpetuo estado de agitación sin poder valorar las cosas que hay a nuestro alrededor, siendo una de ellas las puestas de sol. Veréis cómo la gente camina por las calles, transita por trenes y autobuses, con la cabeza gacha mirando una pantalla que no hace más que desconectarnos de nosotros mismos y de las otras personas que nos acompañan en nuestro cotidianidad. Eso no es tener estilo.

Así, el otro punto muy rescatable es la idea de re-conectarnos con la naturaleza y (esto lo agrego yo) reconectarnos con nosotros mismos entendiendo (que es maravilloso reconocerlo) que todos los elementos que constituyen nuestro cuerpo alguna vez estuvieron dentro del sol mismo (no explicaré la ciencia de ello aquí). Pero si es así, entonces, de alguna manera el sol es nuestro padre eterno. De tal suerte que, y con mucho estilo, es acaso necesario ver el sol en nuestro interior para saber de qué se trata la vida y hacernos las preguntas cuyas respuestas están siempre en los movimientos propios de la naturaleza.

Ciao tutti,

Luigi

PD Los dejo con un poco de música chill-out para que vean la puesta de sol con algo de música cool.

Aristóteles para Sanarse, Vivir Sano y con Estilo

Hay varios elementos vivenciales que le otorgan estilo a las personas. Hasta aquí he hablado de algunos elementos externos. Ahora debo hablar de algunos elementos de corte interno. Uno de los atributos negativos de la sociedad es la cantidad de personas que viven en un estado de desequilibrio, concepto que se refiere, según la Real Academia, a “la falta de equilibrio” o “trastorno de la personalidad”. Creo que esta definición se entiende mejor entendiendo su antónimo, equilibrio, que según esta misma fuente, significa “Contrapeso, contrarresto o armonía entre cosas diversas”, o bien, “Ecuanimidad, mesura y sensatez en los actos y juicios.” Lo cierto es que estamos hablando del “desequilibrio” como una patología que afecta a los inidviduos y a la colectividad humana.

Siendo profesor universitario de Filosofía Política Clásica, creo que estas definiciones están, en lo fundamental, relacionadas con el concepto aristotélico de “naturaleza”, particularmente cuando se trata de la naturaleza del ser humano. Antes de iniciar mi clase sobre esta materia, pude, a través de la filosofía aristotélica, ponderar estas cuestiones y relacionarlas con mi propia vida que ha sido marcada por desequilibrios varios que me han impedido tener estilo en el sentido de mejorar como ser humano. Y es que, en la práctica, si bien he enseñado las ideas pertinentes, no las he usado cabalmente en mi propia vida interna y en mi convivencia con otros seres.

Y bien, precisamente hoy, me correspondió explicar este concepto en clase ante una modesta sala de alumnos. Decidí, en esta ocasión, no usar tecnología de apoyo visual (PowerPoint), para que los estudiantes pudieran sólo escuchar a su profesor reflexionar, junto con ellos, sobre lo que esto significa. Para Aristóteles, hay un ordenamiento cosmológico universal en el que se encuentran conectados todos los seres vivos que, a su vez, poseen una naturaleza. Pero ¿qué quiere decir esto? Quiere decir que la esencia de las cosas se manifiesta tanto en su modo de ser como (y esto que es más importante) en el esfuerzo constante por articularla. En el caso del ser humano, significa que primero debe reconocer que posee en su propia naturaleza o esencia, a diferencia de las otras cosas vivas de la naturaleza, algo que se llama el logos, que representa la capacidad de hacer uso de la razón (aquí razón significa logos) cuya finalidad es impulsar las capacidad humana hacia el bien propio y el bien en sus relaciones con los demás. El bien, asimismo, se asocia con la idea de la justicia y la paz.

Busto de Aristóteles.

Internamente, esto implica entender cómo actuar consigo mismo y mantener los justos equilibrios entre los rasgos de su personalidad que pueden alejarlo de su naturaleza. Es por este motivo que el filósofo relaciona la razón humana y el bien a las virtudes. A modo de ejemplo, la virtud de la templanza (o temperancia) constituye su propio equilibrio entre los otros extremos. Uno de ellos es el exceso en la búsqueda del placer, o hedonismo. Quienes, abandonando el uso de la razón, han caído, por ejemplo, en adicciones, o en conductas y hábitos carentes de mesura, comienzan a “desequilibrarse” y alejarse de su propia naturaleza, pues, la naturaleza humana indica que para alcanzar la plenitud de tu ser debes constantemente esforzarte por mantener las virtudes como principios ordenadores de tus actos y de tu personalidad. Pero las personas, por ejemplo, se confunden con frecuencia y tienden a confundir el bien con lo placentero. Una adicción que distorsiona el uso de la razón y, por tanto, impide la realización de la naturaleza humana en el sentido de producir el bien interno, se vuelve vicio, la contracara misma de la virtud. Mis alumnos escuchaban con evidente interés. Alguna fibra se tocó.

Como consecuencia, luego ello comienzará a afectar las relaciones con los demás. Así, un desequilibrio interno, que hoy podría efectivamente interpretarse como un trastorno de personalidad que puede redundar en destrozos para uno mismo, puede también desembocar, con facilidad, en desequilibrios externos, es decir, en hacer más complejas las relaciones humanas en el trabajo, en círculos sociales, en las relaciones de pareja y en la familia. La virtud (virtus en Latín;  arete en griego), a diferencia de el vicio, apunta a la entereza e integridad morales que promueven la grandeza individual y colectiva. El “equilibrio” entonces, y desde el punto de vista de la idea de la virtud moral, se podría definir como una correspondencia entre la recta razón (que nos dirige hacia el bien) y la conducta virtuosa. El “desequilibrio”, en cambio, se definiría como una falta de correspondencia entre estos dos elementos, lo cual quiere decir que la recta razón ha sido afectada negativamente por algo.

Así, si se busca alcanzar el equilibrio tanto en la vida de uno como con los demás, las virtudes como la templanza (otras como la fortaleza, la prudencia y la justicia), se debe contemplar los siguientes puntos:

    • Los actos llamados virtuosos deben cumplir con tres condiciones:
      • (a) Son cumplidos a conciencia. 
      • (b) Representan actos cumplidos por el bien intrínseco que representan (y no porque se espera algún beneficio por esos actos).
      • (c) Son cumplidos de acuerdo con una disposición estable (no por capricho). Esto quizá sea lo más importante puesto que fácil es descarrilarse. Se requiere de constancia y convicción.
    • El sólo saber lo que es virtuoso no es suficiente. Se requiere de acción y determinación. 
    • En el alma virtuosa, entonces, residen tres elementos:
      • Un sentimiento (pathos).
      • Una predisposición o capacidad (dunamis).
      • O bien una disposición estable que se ha adquirido (hexis).

La razón de ser de esta filosofía moral se encuentra en el rasgo propio del ser humano, cual es que la razón se vincula con el libre albedrío, lo que siginifica que se puede elegir, por algún motivo o influencia, ser virtuoso o no. Y esto significa que el ser humano puede, equivocadamente y, es más, muy frecuentemente, salir del camino de la virtud pensando que sus conductas viciosas llevan a algún tipo de bien. Lo único que produce el salirse del camino intermedio de la virtud es daño. En este mundo postmoderno hemos sido alimentados con valores que nos enceguecen, y se nos ha entregado, por lo mismo, estándares de conducta y hábitos que nos alejan de nuestra naturaleza. Por ejemplo, en un mundo altamente materialista e individualista abocado al placer y a la distracción entretenida, constantemente confundimos lo placentero con el bien sin darnos cuenta de que hemos sido engañados (de alguna forma que no entraré a discutir aquí) y que estamos cooperando con construir una sociedad repleta de gente “desequilibrada” y alejada, así, de su naturaleza. Esto, ciertamente, genera sufrimiento para todos: estrés, depresión, relaciones complejas o conflictivas y distorsiones conductuales de todo tipo.

Veamos esta antigua filosofía como una versión moderna de auto-ayuda o de técnicas de sanación. Si quieres ser lo mejor posible como persona y ser humano recurre a estos conceptos, amable lector. Adquirirás, sin lugar a dudas, mucho estilo. Pueden encontrarse éstas ideas, entre muchas más, incluyendo lo que es la felicidad, en La Ética a Nicómaco de Aristóteles, un best seller por unos dos mil años.

A la conclusión de clase, y tras haber explicado ésta y otras cosas, se acercaron cuatro alumnos, que, con mucho interés, quisieron seguir conversando sobre la materia. En mi propio esfuerzo actual por re-inventarme y seguir la finalidad de mi propia naturaleza, es posible que haya hablado de estos tema con mayor pasión o algo por el estilo. No lo sé. Me causó, a decir verdad, y en todo caso, bastante emoción el interés despertado por estas eternas y sabias ideas de este filósofo de la antigüedad. Sin dudar, fue un hombre con mucho estilo.

Luigi

PD Los dejo con un video corto sobre algunos de los temas tocados aquí: